Frei Otto, arquitecto: “He aquí un hombre feliz”

El arquitecto alemán Frei Otto ha sido galardonado este mes de marzo de 2015, con el Pritzker, el mayor premio que pueda concederse en Arquitectura, dándose la triste circunstancia de haberse convertido en el primer Pritzker póstumo, al menos cara al público. Y es que Frei Otto ha fallecido precisamente este mismo mes de marzo, a los ochenta y nueve años de edad, justo un día antes de hacerse público el fallo del jurado. Pero para ser fieles a la verdad, dicho jurado, seguramente consciente de la fragilidad de su salud, ya había ido a visitarle a Stuttgart unos días antes para participarle privadamente su decisión. “He aquí un hombre feliz”, aseguró al recibir la noticia. Cuando leí la concesión del premio y el fallecimiento del arquitecto, recordé cual fue la obra emblemática que le hizo mundialmente famoso: el Estadio Olímpico de Munich, y la verdad es que no pude recordar nada más. Así que me puse a la tarea de rastrear su obra y disfrutar de ella, lo que no deja de ser una forma muy sencilla de homenajearle. Descubrí que Frei (Libre) Otto, era considerado como un arquitecto-inventor que no solo estudió arquitectura, sino que también era sociólogo, urbanista e ingeniero, destacando como precursor de la prefabricación y la sostenibilidad, reivindicando la importancia de poder y saber construir a bajo coste. Se adelantó en el tiempo a la preocupación por la ecología, sin sumarse al carro de hacer negocio con ello, relacionando la arquitectura con  la biología y la construcción con la naturaleza,  una dicotomía, o una simbiosis, sobre la que reflexionó, experimentó, escribió, enseñó y llevó a la realidad. Fue profesor en Harvard y en el famoso MIT, pero especialmente, durante casi 30 años, fue docente en la Universidad de Stuttgart.

Pero como arquitecto inventor, a menudo cuestionó no sólo el estilo o la moda imperante en cada momento sino, sobre todo, los valores o antivalores que representaban las arquitecturas teóricamente más admiradas o al menos más difundidas. No en vano su visión personal de la arquitectura nació muy lejos del mundo de las revistas especializadas , la política de salón, las modas y los halagos de conveniencia. Antes de estudiar la carrera de arquitectura, se vio en la necesidad de construir cobertizos con los pocos materiales que podía encontrar en el campo de prisioneros cercano a Chartres (Francia) donde permaneció dos años. Y es que nacido en 1925, hijo y nieto de escultores, fue reclutado como joven piloto de la Luftwaffe. Al ser hecho prisionero, utilizó sus estudios de ingeniero militar. Tras una larga estancia en Estados Unidos, estudió en Berlín y llegó a ser arquitecto varios años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial. Comenzó a trabajar sin dejar de estudiar y se hizo doctor con una tesis sobre cubiertas suspendidas, traducida ya entonces a varios idiomas. Muy posiblemente, esa fue su gran aportación a la arquitectura : las cubiertas tensadas, esas soluciones ligeras, de formas orgánicas y sorprendentes, capaces de cubrir espacios inmensos con formas amables para la naturaleza.

Comenzó a abrirse camino en 1967 con la diseñada para el Pabellón Alemán de la Expo de Montreal, firmada junto a otros compañeros,  que se convirtió en un símbolo de la recuperación alemana. Cinco años después, junto al también arquitecto Günter Behnisch, culminó la membrana hiperbólica del Estadio Olímpico de Munich, todo un icono de aquellos “juegos de la felicidad” que  resume el ideario de Otto: el uso de un número mínimo de materiales con las máximas prestaciones, de modo que su diseño formal recree las formas orgánicas de la naturaleza lejos de los enriquecimientos rápidos asociados por algunos a la arquitectura. Así, una solución técnica aparentemente temporal, llega a convertirse en permanente de un modo sostenible y respetuoso. Curioso: retos de rabiosa actualidad, defendidos con pasión ya hace más de treinta años. Frei Otto, con todo merecimiento, nuevo Pritzker.

Estadio Olímpico de Munich 1972

 

 

 

Fuente: rioja2.com

 

 

 

 

 

 

Sobre ASEMAS

 

ASEMAS es una Mutua de Seguros y Reaseguros a Prima Fija, fundada en el año 1983 por acuerdo unánime de todos los Colegios de Arquitectos de España, con el objeto de garantizar la responsabilidad civil profesional de los Arquitectos.

Anuncios

Acerca de Arquitectos Noticias

ASEMAS La Mutua de los Arquitectos
A %d blogueros les gusta esto: